Traduzco aquí, el poema con el que inicia la exposición de Yayoi KUSAMA en el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Osaka.

La eternidad de la eternidad eterna
Me enfrento cada día con el miedo a la muerte,
con toda mi energía lo supero y me calmo
y lo que encuentro es mi pasión por el arte.
La sensación de haber nacido en este mundo
regeneró mi vida con una tormenta de creación nueva.
Los profundos susurros místicos de la tierra
salvan mi vida miserable propensa al suicidio
y disipan mi miedo y mi anhelo de muerte
y siempre me han despertado al resplandor glorioso de la vida.
Lo que vivir la vida significa y la gloria de estar viva
me conmueven hondamente.
La dicha de haberme dado cuenta de que la vida humana gira eternamente
Venciendo la aridez de la muerte
y con el más grandioso arte del mundo
me empeño cada día en buscar el esplendor de la humanidad
Quiero vivir, para aliviar mi corazón.
Hagamos radiar el arte
mientras viva, a través del resplandor del ciclo de la vida y de la muerte,
y viviendo hasta cumplir 200 o 500 años
Quiero seguir luchando
con anhelos inmortales para llegar donde descienden la paz y la humanidad
y decirle a la gente en todo el mundo:
dejen la guerra y las bombas nucleares,
vivan ahora la brillante vida
por siempre eternamente.
Y espero de verdad que
vean las obras que he creado con mi mayor fortaleza
Vamos a cantar juntos una canción en elogio a la humanidad mirando al universo.
Yayoi KUSAMA




























